Itinerario 2

MARESME - MONTSENY (250 km)

Comarcas: El Maresme / La Selva / Osona / El Vallès Oriental

En este Itinerario vais a emprender un viaje de mar y montaña. Atravesaréis la comarca del Maresme y después subiréis a descubrir el macizo del Montseny. Un perfecto combinado visual y sensorial de mar y montaña. Se trata sobre todo de captar los paisajes sensitivamente con una curiosidad positiva, genuina, primaria. Resulta fascinante constatar cómo una superficie de país tan pequeña puede llegar a ofrecer una diversidad tan grande de cuadros de marina, de botánica mediterránea y alpina, de agricultura (huerta), de orografía montañosa, de caminos, de colorido y de formas de sociedad humana…

1. Blanes

¿Qué ver?

Os situaréis en Blanes, portal de la Costa Brava, para empezar vuestro Itinerario actual porque es justamente aquí donde se produce un cambio de costa fácilmente apreciable. Al sur de Blanes se halla la desembocadura del río Tordera y allí comienza propiamente el Maresme cuyo litoral más o menos rectilíneo, generalmente bajo, llega hasta la colina de Montgat. En realidad la comarca del Maresme es una unidad geográfica que incluye la cordillera prelitoral llamada Montnegre y el Corredor (Parques naturales), cubierta de exuberantes bosques mediterráneos, y pendientes ondulantes que bajan suavemente hasta morir en los arenales marítimos. Podéis hallar información de este Parque en la Red de Parques naturales de Catalunya: parcs.diba.cat

Muy cerca del mar se encuentran las poblaciones más densas tanto residentes como turísticas. La comarca del Maresme contiene una elevada densidad humana (casi 400.000 habitantes en unos 400 kms2) concentrada mayoritariamente en las poblaciones del litoral. Si la contemplarais desde el mar, veríais una raya casi ininterrumpida de urbanización humana hasta Barcelona. En la costa se concentran también las principales vías de comunicación (Autopista y ferrocarril) y esto hace que la conexión de los pueblos con las playas resulte algo incómoda y como enjaulada.

2. Sant Pol de Mar

¿Qué ver?

Tomar la carretera N II desde Blanes y atravesar Malgrat de Mar, Pineda de Mar, Calella y finalmente proponeos alcanzar Sant Pol de Mar. Observaréis, hasta Calella, una gran densidad urbanística, antigua y más reciente, de construcción algo anárquica y de gustos y estilos algo aleatorios, combinada con algunas tierras de cultivo de huerta y extensos pinares mediterráneos. En Calella, repentinamente, la llanura se transforma en muro de montaña que muere en el mar en forma de acantilado. Ahí está el Faro de Calella. En Sant Pol de Mar, dejaréis la Carretera N II y tomaréis la carretera secundaria BV 5128 que os llevará a través de poblaciones más modestas (Sant Cebrià de Vallalta, Sant Iscle de Vallalta, Arenys de Munt) y os proporcionará bellos panoramas sobre las tierras bajas y el mar. En Arenys de Munt tomaréis la carretera C 61 que desciende directamente al mar siguiendo el curso de la cuenca del arroyo o torrente – Riera- hasta Arenys de Mar. Esta Riera parte en dos el macizo del parque natural de Montnegre y el Corredor. La parte norte (Montnegre), la más grande, es más abrupta, salvaje y cubierta de espesos bosques mediterráneos de pino mientras que la parte sur (El Corredor) conforma un relieve más suave y amable que favorece el cultivo agrícola.

Estos macizos forman unas cuencas o torrentes de drenaje orográfico –aquí llamados Rieras- cortas y de caudal estacional esporádico, repentino, a veces violento y hasta devastador. Las rieras más extensas que atravesaréis en vuestro periplo son las de Arenys de Munt / Arenys de Mar, Sant Pol y Pineda. Los pueblos del Maresme establecen sus famosas Ramblas al borde de sus también famosas Rieras –cuencas o torrentes- sombreadas con hileras de plátanos centenarios. Estas Rieras – Ramblas son auténticos ejes de comercio, de entretenimiento y de intensa vida social. Visitar la web del Ayuntamiento: www.santpol.cat

3. Arenys de Mar

¿Qué ver?

Arenys de Mar (15.000 habitantes) merece una visita. Entraréis por una ancha Avenida que en realidad es la Riera o torrente cubierto convertido en una vistosa Rambla, flanqueada por dos espesas hileras de magníficos plátanos centenarios, en suave pendiente en dirección recta hacia el mar. El puerto pesquero de Arenys es uno de los más importantes y activos de la costa catalana con una llaga historia marinera. Tiene una gran flota pesquera que provee a la lonja de pescado para la subasta diaria. Los calamares y las gambas de Arenys son muy apreciados. También tiene un importante puerto deportivo y unos astilleros con un brillante historial de construcción de veleros de comercio y pasaje que hacían las Américas en el s. XIX desde la costa catalana.

El nombre de Salvador Espriu, uno de los gigantes de la poesía catalana moderna, va unido al nombre de Areny de Mar y la mitificación de su cementerio de Sinera. Más información en la web del Ayuntamiento: www.arenysdemar.cat

Alojamiento

Sa Voga **** (Arenys de Mars)
Rusticae Hotel Vila Arenys ****(Arenys de Mar)
Relai du Silence Castell de l’Oliver **** (Sant Vicenç de Montalt)
Can Mora de Dalt *** (Sant Vicenç de Montalt)

4. Canet de Mar

¿Qué ver?

Luego os dirigiréis al próximo pueblo, Canet de Mar, de diseño similar, con su Riera – Rambla característica aunque de proporciones mucho más modestas que la de Arenys de Mar. En Canet de Mar (12.000 habitantes), si profesáis alguna admiración por la arquitectura Modernista, deberéis rendir homenaje al gran arquitecto Lluís Domènech i Montaner en su Casa Museo. A pesar de haber nacido en Barcelona (1849) pasó llagas temporadas de verano en Canet y es aquí donde dirigió la construcción de su domicilio veraniego, el Ateneo y la Casa Roura además de diseñar algunas de sus obras más creativas construidas en Barcelona (el Palau de la Música y el Hospital de Sant Pau, entre otros). También merece una mención su diseño de la reforma del Castillo de Santa Florentina en las afueras de Canet de Mar. Este Castillo es privado pero está abierto al público en visitas guiadas. Es un compendio genial de los sueños creativos del Modernismo, en este caso proyectados sobre un ambiente Medieval. Es una maravilla de ingenio, creatividad, originalidad y sueños desbordantes… No os lo perdáis! Más información en la web del Ayuntamiento: www.canetdemar.org

5. Huerta del Maresme

¿Qué ver?

A continuación, deberéis volver a Arenys de Mar y tomar la carretera C 61 y atravesar los macizos de Montnegre y el Corredor por la cuenca o Riera de Arenys de Munt y Vallgorguina, dando la espalda al Maresme, hasta llegar a Sant Celoni en la comarca interior del Vallès Oriental. Es una travesía sinuosa y tranquila, que os permitirá hacer una última síntesis de las realidades del Maresme incluyendo una consideración de gran importancia: Las laderas suaves del Maresme son, junto con la huerta del Llobregat, una gran despensa de Barcelona, desde que a principios del s. XX estas tierras pobres y arenosas, se convirtieron en terrenos de regadío. El beneficio del agua y la contribución del clima húmedo y suave de este litoral permitieron el cultivo intensivo (invernaderos), en minifundio, de todo tipo de tubérculos, legumbres y verduras, famosos en toda Catalunya. Las patatas de Mataró, la judía blanca de Malgrat, los guisantes dulces, las habas sabrosas, los tomates, el brócoli, las berenjenas, las fresas y fresones, las rosas y los claveles… Si a esto se añaden los suaves vinos de Alella (D.O. propia) y el aceite de los tradicionales olivos sin olvidar el pescado de la lonja de Arenys, tendréis un cuadro bastante completo de las posibilidades gastronómicas de esta agradable, trabajadora y luminosa comarca.

6. El Macizo del Montseny

¿Qué ver?

Una vez situados en Sant Celoni, tomar la carretera C 35 en dirección norte hasta encontrar la carretera comarcal BV 5115 con destino a Gualba. A vuestra izquierda tendréis las estribaciones del macizo del Montseny que se eleva como un bloque gigante de perfil suavemente altivo y que llega a formar tres grandes volúmenes de considerable altura: El Turó de l’Home (1.714 m) les Agudes (1.707 m ) y el Matagalls (1.671 m) además de la meseta o altiplano del Pla de la Calma (1.200 m). Estos volúmenes están surcados de grandes valles con pendientes suaves, elegantes y frondosas. El terreno nunca se presenta escabroso o excesivamente abrupto. Es un mosaico de paisajes mediterráneos y centroeuropeos de gran belleza y biodiversidad que ha inspirado siempre a poetas y artistas, ha encantado a excursionistas y caminantes, ha deslumbrado a los buscadores de setas y fotógrafos, ha hecho madrugar a motoristas y ciclistas y ha despertado la admiración y el apetito en el resto de los mortales. Es Parque Natural protegido desde 1977 y Reserva de la Biosfera (UNESCO) desde 1978. Tiene una superficie de 31.000 ha. que cubre el perímetro del macizo aproximadamente a partir de la cota de los 700 m. El macizo del Montseny se eleva como una majestuosa isla entre las llanuras de las comarcas del Vallès Oriental, Osona y La Selva. Buscar información de este Parque en la Red de Parques naturales de Catalunya: parcs.diba.cat y en la web: www.turisme-montseny.com.

7. Gualba

¿Qué ver?

Una vez llegados a Gualba (840 habitantes), pueblo luminoso, rodeado de frondosos bosques, arboledas y avenidas de chopos, rico en agua, situado en un tranquilo valle a los pies del Montseny, podéis considerar la posibilidad de entrar en el Parque Medioambiental de Gualba sea para hacer un picnic familiar sea para emprender una agradable excursión siguiendo el torrente o Riera de Gualba disfrutando de su prodigioso bosque de ribera. El segundo kilómetro de trayecto es un sendero empinado y más salvaje que sube hasta una terraza llamada el Mirador. Allí se pueden ver unos saltos de agua espectaculares resbalando por unas inmensas paredes de granito que son las estribaciones o contrafuertes del Montseny. Este torrente o Riera proviene de la Riera de Sta. Fe en pleno Montseny. Estas Rieras son estacionales y dependen de la pluviometría del Montseny. En verano bajan más secas que en otoño y primavera. El Parque es amplio, familiar, bien equipado, agradable y de entretenimiento asegurado. Visitar la web del Ayuntamiento: www.gualba.cat

8. Castillo de Montsoriu

¿Qué ver?

A continuación, retomar la carretera C 35 hasta encontrar el cruce de Breda (carretera GI 552) que os llevará, una vez atravesado el luminoso pueblo de Breda, hasta la carretera de Fogueres de Montsoriu. Breda es otro amable pueblo a los pies del Montseny, famoso por su extraordinaria producción artesanal de objetos de alfarería y cerámica. Vuestro destino, sin embargo, es la visita al soberbio castillo gótico de Montsoriu situado en la cima de un elevado cerro visible desde Breda. Seguiréis pues la carretera de Fogueres de Montsoriu unos 2,8 kms, asfaltados pero sin señalizaciones. En el coll de Castellar deberéis dejar el coche en el aparcamiento y andar por una pista forestal de 2,8 kms que os llevará al Castillo. Su elevada posición os sorprenderá y os hará preguntar cómo podía vivir una sociedad humana allá arriba. Hay leyendas (o realidades?) que sugieren que había unos túneles que lo comunicaban con la costa… Bellamente rehabilitado, permite visitas guiadas o libres. Los muros, torres, almenas, patios y estancias ofrecen una formidable estampa de fortaleza inexpugnable y una vistosa atalaya de observación de los bosques y parajes que la rodean. Consultar la web: www.montsoriu.cat

9. Arbúcies

¿Qué ver?

Volveréis por la misma carretera hasta encontrar el cruce de la carretera GI 552 que os llevará a Arbúcies (5.200 habitantes) siguiendo la Riera, alegre, fresca y sombreada con un abundante bosque de ribera. Arbúcies se encuentra en el fondo de un largo y anchuroso valle que separa el Montseny de la masa boscosa de las Guilleries. Arbúcies es otro pueblo cargado de historia, pero sobre todo rodeado de bosques prodigiosos. Sobre todo procurad encontrar un rato para pasear por la Riera a contracorriente por un sendero urbano de unos 2 kms sombreado por los chopos, olmos, alisos y fresnos. La Riera es estacional y dependiendo de la pluviometría baja más abundante o más escasa de agua. Siempre os encontraréis a gusto en este lugar frondoso, como se encontraba a gusto y felizmente inspirado el pintor Santiago Rusiñol cuando iba los veranos a Arbúcies a pasar el tiempo y pintar la Riera y los jardines de sus amigos. Quizá podéis concluir vuestra estancia con una visita a La Gabella (Museo Etnológico del Montseny). Visitar la web del Ayuntamiento: www.arbucies.cat

10. Espinelves

¿Qué ver?

Ahora, os proponemos tomar la carretera nueva GI 550 que une Arbúcies con el Eje transversal de Catalunya (C 25). Seguiréis la C 25 hasta el pueblo de Espinelves. Este trayecto os permitirá ver en su justa perspectiva el altivo pico de les Agudes en forma de Fujiyama local y su amplísima ladera que muestra el bosque típico de cada altitud: roquedal granítico en la cima, inmensas extensiones de hayas y abetos a media montaña y roble y encinas en las zonas bajas. El espectáculo es majestuoso y magnetiza la vista. Huelga decir que dependiendo de la estación del año, la paleta de colores varía de una manera sorprendente y fascinante.

Espinelves es una pequeña aldea de 200 habitantes que se os aparece de repente cuando entráis en la comarca de Osona. Su iglesia con ábside, nave y campanario del más puro estilo románico lombardo os recuerda el valle de Boí en el Pirineo. A 750 m de altura, su entorno os transporta a los grandes bosques de abetos del centro de Europa. Su Feria anual del Abeto es conocida en Catalunya. En este pueblo os proponemos perderos un rato paseando por el circuito del Arboretum de Masjoan donde podréis ver y tocar la mayor concentración de árboles monumentales de Catalunya (hasta 58 especies diferentes de coníferas, autóctonas y exóticas), plantados por Marià Masferrer entre 1860 y 1911. Inefable, cautivador, fotogénico, relajante… Visitar la web del Ayuntamiento: www.espinelves.cat

11. Viladrau

¿Qué ver?

De Espinelves os dirigiréis hacia Viladrau por la carretera GI 543 que serpentea entre cultivos, prados y bosque frondoso.

Viladrau, un prodigioso pueblo pequeño de 850 habitantes a una altura de 821 m, es una meca turística todo el año por su privilegiada situación al pie de la cima de Matagalls y rodeado de “la gama de verdes más fascinante del país” en opinión del escritor Josep Pla. Allí os podéis dirigir al Espai Montseny que es un Centro de información e interpretación donde os harán propuestas de excursiones, senderos y paseos adaptados a todos los gustos y posibilidades físicas. Visitar la web: www.viladrauturisme.cat. He aquí algunos ejemplos plausibles que parten del pueblo de Viladrau:

El Puente y la Poza del Molino

25 minutos de recorrido circular, a pie. Saliendo de Viladrau por la carretera GI 520 en dirección a Vic, hay un aparcamiento a 2 kms en el Restaurante llamado La Solana del Molins. Allí comienza la vuelta entorno a la Riera Major de Viladrau.

Las Paitides por el Cerro de los Seis abetos

30 minutos de recorrido circular, a pie. La fuente de las paitides es conocida en todo el Montseny. Las paitides son unas jóvenes y bellas doncellas de ojos azules que aparecen y desaparecen del agua… Hay que partir de la plaza mayor del pueblo.

Los Castaños de Frigola y el Llano de Malataup

1h 35 minutos de recorrido circular, a pie. Comienza también en La Solana como la excursión 1. Es el camino de la ermita de la Virgen de L’Arola. Esta excursión os permitirá pisar preciosos e inmensos bosques de robles, encinas y sobre todo de los monumentales castaños del torrente de Arola. Siguiendo este camino podréis alcanzar la cima del Matagalls…

Los castaños y las castañas de esta parte del Montseny (Viladrau) gozan de gran renombre, tanto por el magnífico aspecto de los árboles como por la calidad de los frutos. Por ello, si os interesa este tema gastronómico, podéis hacer una parada en un lugar llamado Centro de Manipulación de la Castaña, en el Km 4 de la carretera GI 520 saliendo de Viladrau. Allí os pondréis al corriente de la historia de los castaños en el país, de la botánica y de la madera y de las mil y una maneras de combinar la castaña para crear productos comestibles exquisitos y tentadores. Justo al lado no perdáis la ocasión, al pasar, de admirar una antigua y hermosa masía privada, llamada Mas Vidal. Su cara a mediodía con tres pisos de terrazas inmensas soportadas con arcadas de piedra ofrece una estampa de contrapunto perfecto a la magnífica botánica que la rodea.

Alojamiento

El Hostal de la Glòria * (Viladrau)
Hotel Xalet La Coromina *** (Viladrau)
Hotel Sant Marçal **** (Viladrau)

12. Sant Marçal

¿Qué ver?

Ahora pues, seguiréis vuestro descubrimiento del Montseny tomando en Viladrau la carretera GI 543 hasta el cruce con la GIV 5201 en dirección al Coll de Sant Marçal. Esta vía pasa por la vertiente norte y nordeste de les Agudes y permite un ángulo de visión total sobre las masas boscosas de esta inmensa ladera. A los pocos kilómetros llegaréis al Coll de Bordoriol donde hay una cabaña y paneles de información. Es un excelente punto para tomar el sendero SL 82 que os llevará con facilidad a la cima del Matagalls. Siguiendo por la GIV 5201 llegaréis al Coll de Sant Marçal donde es imperativo detener el vehículo y después de contemplar el conjunto monumental de St. Marçal (Monasterio románico benedictino documentado ya en 1053), ir a tomar, a pocos metros, el agua fresca y cristalina de la Font Bona, quintaesencia del Montseny, y nacimiento del río Tordera, rodeados de unas hayedos que magnetizan los sentidos. Allí, grabado en una piedra erigida al lado de la fuente, leeréis un verso del gran poeta y apasionado del Montseny, Guerau de Liost (Jaume Bofill i Mates) que en su libro “La montanya d’amatistes” nos ha dejado el retrato lírico de todos y cada uno de los rincones del Montseny con una sensibilidad poética, conocimiento del país y apasionamiento insuperables. También veréis la Mesa de los 3 Obispos, de granito, en la cual según la tradición, los obispos de Girona, Barcelona y Vic podían encontrarse y sentarse sin que ninguna saliera de su Diócesis.

Desde el puerto de Sant Marçal os podéis plantear seriamente el reto de subir o bien el Matagalls siguiendo el sendero GR 5.2 o bien les Agudes siguiendo el mismo GR 5.2 en sentido contrario. La duración de la ida-vuelta de cada una no sobrepasa las 4 horas. Durante la subida, veréis o pisaréis los principales bosques de tipología europea: pinares y alcornocales en las cotas bajas, encinares y robledales en las cotas medias, hayedos y abetales en las cotas altas y prados alpinos y riscos angulosos y pelados en las cimas. Una vez en la cima, os sentiréis como en la torre de homenaje del gran castillo que es el Macizo del Montseny con magníficas vistas de circunferencia completa.

13. Santa Fe de Montseny

¿Qué ver?

Tanto si habéis hecho la cumbre como si no, os proponemos seguir la carretera BV 5114 en dirección a Santa Fe de Montseny. Santa Fe es una ermita o capilla de origen románico al lado del hotel Santa Fe y el pantano construido a principios del s. XX para aprovechar el agua de la Riera de Santa Fe y producir energía eléctrica para el nuevo Hotel. El hayedo que la rodea ya vale el viaje. En cada estación del año produce un tapiz de coloraciones rutilantes y ensoñadas que constituyen el paraíso de pintores, poetas, fotógrafos y plebeyos en general… A pie de carretera, en el cruce de Sta. Fe, se encuentra el Punto de información de Can Casades con unas magníficas secuoyas –gigantescos centinelas- en el camino de entrada. Visitar la web del Ayuntamiento: www.montseny.cat

14. El Brull y Collformic

¿Qué ver?

Seguiréis vuestro Itinerario retornando por la misma carreteros BV 5114 hasta Viladrau, allí tomaréis la carretera GI 520 hasta encontrar el cruce con la carretera BV 5303 que seguiréis hasta Seva en la comarca de Osona. Allí tomaréis la BV 5301 en dirección al Brull. Esta carretera serpenteante de montaña es el segundo eje transversal del macizo del Montseny por el puerto de Collformic. Hacerla entera, si os apetece, realizando las oportunas estaciones de parada y visita que os proponemos.

El Brull es un municipio de 250 habitantes que hace de puerta de acceso al Montseny viniendo de Osona. Al pasar, veréis la iglesia parroquial de Sant Martí del Brull solitaria entre prados y colinas. El ábside y la estructura exterior de la nave son un magnífico ejemplo de estilo románico lombardo del s. XI. El ábside está ornamentado con una teoría de pequeños arcos con ventanas ciegas y falsas columnas de embellecimiento, toda de piedra rojiza propia de esta vertiente del Montseny. El interior contenía unos frescos románicos del s.XII que ahora están expuestos en el Museo Episcopal de Vic. Visitar la web del Ayuntamiento: www.elbrull.cat

Seguiréis vuestro camino, atravesando inmensos bosques de encinas de color verde oscuro, hasta el puerto de Collformic (1.145 m). En este popular cruce os proponemos dos excursiones alternativas antes de continuar pendiente abajo hasta el fin de vuestro Itinerario (St. Esteve y Sta. Maria de Palautordera):

El Matagalls (1.671 m)

Desde Collformic sube un sendero que llega sin complicaciones a la cima de Matagalls. ¡La vista desde la cima es impagable!

El Pla de la Calma

De Collformic sale también una pista forestal (GR 5) en un estado regular de conservación, apta para vehículos, que atraviesa las ondulaciones del Pla de la Calma a unos 1.200 m de altura. Es una extensión de landas o terreno arbustivo cubierta de brezo, helecho, boj y carrascales. Elevadas soledades que permiten la contemplación pausada y serena de vastísimos horizontes: el largo risco del Bertí, la Plana de Vic, los perfiles puntiagudos de Montserrat, el Pirineo, las cumbres y algunas hondonadas del Montseny. A pie o en coche, podréis llegar hasta la colina del Tagamanent que es el cerro más icónico de la Calma. Finalmente tendréis que apearos del coche y tomar un sendero a pie (15 minutos) para subir al castillo de Tagamanent con la iglesia románica de Sta. María ya documentada en 1.009 y en fase avanzada de rehabilitación. Desde esta cima de 1.059 m de altura veréis a vuestros pies el valle del Congost, el Vallès occidental y en la lejanía os podréis imaginar la ciudad de Barcelona. En una colina cercana podréis hacer una pausa en el Mas Bellver (s. XI) excelente restaurante, y en el Mas Agustí, una caserío del s. XV convertido en Museo etnológico local. Hecha la excursión, deberéis retornar a Collformic, punto de partida.

15. Santa Maria de Palautordera

¿Qué ver?

En Collformic emprender el descenso hacia la llanura, siguiendo el curso sinuoso de la carretera BV 5301 que corre paralela al torrente del río Tordera. Por el camino encontraréis el conocido hotel de montaña Sant Bernat junto a la ermita del mismo nombre. Después llegaréis al pueblo del Montseny (320 habitantes), rústico y muy turístico. El río Tordera baja rápido y transparente entre alisos y pedruscos. Las vistas del Turó de l’Home y de la ladera sur del Matagalls son magníficas.

Finalmente llegaréis suavemente al fondo del valle. Allí encontraréis los dos pueblos a los pies del macizo del Montseny: Sant Esteve de Palautordera (1.600 habitantes) y Sta. Maria de Palautordera (7.600 habitantes), agradables, acogedores, luminosos, con aire y ambiente de montaña. Consultar la web del Ayuntamiento: www.smpalautordera.cat

Llegados a este punto podréis dar por terminado vuestro Itinerario de mar y montaña. Dependiendo de la hora y de los gustos personales sugerimos celebrar la expedición con alguna tarta de chocolate en la Chocolatería Vallflorida o con un vermut en Can Pere Punyetes en el pequeño y confortable pueblo de Sant Esteve de Palautordera. ¡¡Buena suerte!!

Allotjament

Hotel Husa Sant Bernat *** (Montseny)
Can Barrina *** (Montseny)
Sant Roc (Montseny)
Ca l’Agnès (Montseny)
Can Marc (St. Esteve de Palautordera)

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